Crónica THE LORDS OF ALTAMONT & NASHVILLE PUSSY en el FESTIVAL TOULIÑAPOP / Popular 1
TOULIÑA POP
Sada, A Coruña
En una jornada pasada por agua, y al inicio de una nueva temporada de macrotestivales clónicos y carteles diseñados por algoritmos, el Touliña Pop volvió a demostrar en la bella villa marinera de Sada que todavía existe una forma romántica de entender el Rock'n'Roll.
Gratis, cercano y orgullosamente sudoroso, el festival convirtió desde el mediodía, con la sesión vermut a cargo de los dementes franceses Bee Dee Kay Drives the UFOzzz durante un día el paseo marítimo en una pequeña trinchera del Garage, el Punk y el High Energy, mostrando ese siempre necesario toque de Exotic Rock'n'Roll.
A media tarde otros locuelos, los londinenses The Fuzillis pusieron a bailar la personal con sus enérgicos ritmos selváticos, una banda de dibujos animados, para colocar justo al lado de sus paisanos MFC Chicken, solo que los que vimos este año en Sada son totalmente instrumentales. Tras ellos, Brad Marino, ex líder de The Connection y The New Trocaderos, venció a la tormenta eléctrica que atronó el pueblo, derrochando elegancia y clase powerpopera de herencia ramoniana, tal como nace en el LP que estaba presentado el recién aparecido "Agent Of Chaos". En serio que no es fácil actuar bajo esas condiciones climatológicas.
Gratis, cercano y orgullosamente sudoroso, el festival convirtió desde el mediodía, con la sesión vermut a cargo de los dementes franceses Bee Dee Kay Drives the UFOzzz durante un día el paseo marítimo en una pequeña trinchera del Garage, el Punk y el High Energy, mostrando ese siempre necesario toque de Exotic Rock'n'Roll.
A media tarde otros locuelos, los londinenses The Fuzillis pusieron a bailar la personal con sus enérgicos ritmos selváticos, una banda de dibujos animados, para colocar justo al lado de sus paisanos MFC Chicken, solo que los que vimos este año en Sada son totalmente instrumentales. Tras ellos, Brad Marino, ex líder de The Connection y The New Trocaderos, venció a la tormenta eléctrica que atronó el pueblo, derrochando elegancia y clase powerpopera de herencia ramoniana, tal como nace en el LP que estaba presentado el recién aparecido "Agent Of Chaos". En serio que no es fácil actuar bajo esas condiciones climatológicas.
Ya en el escenario principal, la noche arrancó con más lluvia y The Jackets, la sorpresa del cartel para quien no les conocía. El trío suizo desplegó un sonido seco y afilado: heredero del Beat sesentero y del Garage más primitivo, pero sin caer en el revivalismo de escaparate. la super carismática Jackie Brutsche (de ascendencia cacereña, es también directora de documentales, buscad "Las Toreras") sostuvo el concierto con una mezcla de actitud Punk y magnetismo hipnótico, convirtiendo temas aparentemente sencillos en verdaderas descargas eléctricas.
Acto seguido llegaron The Lords of Altamont, y el festival cambió de temperatura. Lo suyo no fue un concierto, fue una ceremonia pagana de fuzz, órganos saturados v riffs embarrados. Jake Cavaliere ya no es un músico, es un chamán del caos. Cuando ya no contábamos con ellos, después de que anunciaran su final, regresaron presentando incluso un nuevo disco, "Forever Loaded", cuyas canciones en directo ganan suciedad, volumen y amenaza. Hubo ecos de MC5, de Stooges y de toda esa tradición donde el Rock se entiende como exceso.
Acto seguido llegaron The Lords of Altamont, y el festival cambió de temperatura. Lo suyo no fue un concierto, fue una ceremonia pagana de fuzz, órganos saturados v riffs embarrados. Jake Cavaliere ya no es un músico, es un chamán del caos. Cuando ya no contábamos con ellos, después de que anunciaran su final, regresaron presentando incluso un nuevo disco, "Forever Loaded", cuyas canciones en directo ganan suciedad, volumen y amenaza. Hubo ecos de MC5, de Stooges y de toda esa tradición donde el Rock se entiende como exceso.
Y entonces apareció Nashville Pussy para arrasar con cualquier atisvo previo de sotisficación. Su concierto fue exactamente lo que prometía, solo que esta vez espoleado por las circunstancias. Nos pasó por encima una apisonadora propulsada a base de bourbon, hamburguesas guarras, ampilificadores al límite y R'n'R acelerado hasta el delirio. Blaine sigue siendo un predicador salvaje, pero el verdadero espectáculo estuvo en la guitarra de Ruvter, capaz de convertir cada solo en una pelea de bar. Nashville Pussy no inventan nada, simplemente recuerdan que el Rock también puede ser una fiesta peligrosa y tremendamente divertida. El show, y el festival, remató con la salida de Anxela, la mitad de Bala, para berrear junto a los superviviente, ellos y nosotros, el himno del día: "Go Motherfucker Go".
Bueno, en realidad, una letra que encierra todo un estilo de vida...
Bueno, en realidad, una letra que encierra todo un estilo de vida...
Texto: Fernando Tanxencias
Fotos: Frankie Gómez
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